Cómo funciona
No hago visitas: el trabajo de campo lo haces tú o tu técnico, que conocéis el edificio y lo vais a firmar. Yo convierto esa toma de datos en planos limpios y coherentes. Así pagas solo el dibujo y no un desplazamiento.
Cómo tomar los datos para no tener que volver
Esta es la lista que uso para comprobar que un croquis está completo:
- Cada estancia: largo, ancho y una diagonal (la diagonal permite detectar ángulos que no son rectos).
- Muros: espesor de fachada, medianeras y tabiques.
- Huecos: ancho, alto y altura de alféizar de cada puerta y ventana, y su distancia a las esquinas.
- Alturas: altura libre de cada planta y canto de forjado (escalera o hueco de patio).
- Escalera: número de peldaños, huella, contrahuella y ancho.
- Fachadas: fotos lo más frontales posible y alturas de cornisa y huecos.
- Orientación: el norte y la referencia catastral.
Herramientas que ahorran tiempo
- Un medidor láser para medidas interiores y diagonales.
- Fotos con una referencia de medida (un metro desplegado) para los detalles.
- Las apps de escaneo de móviles con sensor LiDAR dan una buena base de distribución, pero conviene comprobar las cotas principales con láser.
Súbelo con las fotos y en 48 h tienes el estado actual en DWG y PDF.
Qué recibes
Las láminas del estado actual: situación, plantas de distribución y cubierta, plantas acotadas, superficies útiles y construidas, alzados y secciones, en DWG por capas y PDF con tu cajetín. Si me pasas también la propuesta, preparo el estado reformado.
Precio
199 € + IVA por proyecto, o desde 150 € con bono. Para edificios de muchas plantas o naves grandes, escríbeme antes y te digo si entra en el precio.


